Mind BarracksPower-ups

Quién soy

Rodrigo Urrea

Analítica · Forecasting · Productos digitales

Catorce años en analítica, en Chile, Alemania y para compañías en Estados Unidos.

Empecé en consumo masivo y bebidas, donde los pedidos llegaban con apuro y sin contexto. Después forecasting, productos digitales, y empresas sin equipo de datos que necesitaban una respuesta usable el lunes y no el mejor modelo posible. Un MSc en Business Analytics en el camino. Trabajé en varias industrias, y el patrón se repite en todas: el problema casi nunca es la técnica o la herramienta.

Hoy trabajo en construir capacidades AI-ready para tareas de analítica: qué parte del trabajo conviene automatizar y qué parte sigue siendo criterio. La segunda es más grande de lo que parece.

Los 21 challenges salen de pedidos que me hicieron a mí.

LinkedIn Todos mis enlaces

Cómo nació esto

Veinte años con la misma idea.

Siempre me gustó enseñar, pero sentía que faltaba algo: cómo lograr que lo que se enseña se sienta real, que importe de verdad. Mi intuición repetía una sola palabra: juego. Durante años no supe cómo hacerlo. La idea estuvo unos veinte años dando vueltas en mi cabeza.

Cuando tuve la oportunidad de hacer clases, me encontré con la burocracia: mallas desactualizadas, ningún margen para ajustar un curso y todo el foco puesto en las técnicas. Se sentía superficial. Tenía la experiencia de trabajo, pero me faltaba otra cosa.

Al final, con los años y con la ayuda de la IA, pude construir lo que llevaba tanto tiempo cocinando a fuego lento: un campo de entrenamiento gamificado, con casos inspirados en situaciones reales del mundo laboral, de distintos países y de muchas industrias.

Y enfocado en lo que la IA no va a poder reemplazar: el pensamiento crítico y saber contar una historia. Una IA te escribe la consulta, te elige el modelo y te explica el método. Lo que no hace es decidir qué responder cuando el pedido viene ambiguo y hay una persona esperando.

Eso es lo único que entrenamos acá.

  1. Hace veinte años

    La intuición

    Enseñar tenía que sentirse real. La respuesta que volvía siempre era un juego.

  2. Cuando hice clases

    La burocracia

    Mallas desactualizadas, ningún margen para ajustar y todo el foco en las técnicas.

  3. Hoy

    Mind Barracks

    Con la ayuda de la IA, el juego que faltaba: casos inspirados en situaciones reales, de varios países e industrias.

Fuera del horario

Lo que hago cuando nadie me pide un número.

Lo de arriba es lo que pondría en un currículum. Esto es lo que contaría en un asado.